La Profesión

 

 

 

Nuestros servicios comprenden el litigio penal, la consultoría jurídica en materia penal para la prevención del delito, así como asesoría en relación con otras especialidades del Derecho:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El abogado penalista tiene una encomienda no menor en el patrocinio de los intereses que defiende: los clientes ponen en nuestras manos su libertad y, muchas veces, la pena es inevitablemente trascendental, encontrándose en riesgo también el prestigio, bienestar, patrimonio y familia de nuestros clientes. 

Es por ello que desempeñamos nuestra práctica con absoluto rigor, enfrentando cada una de las contiendas con tenacidad y con total compromiso en cada uno de los casos que integran la cartera de asuntos de nuestro Despacho. Rigen nuestra profesión la severa lealtad, el estudio riguroso, y el absoluto secreto profesional.

Nos distingue el cuidadoso diseño de estrategias y la transparencia en su planeación e implementación. Mantenemos una comunicación constante con nuestros clientes respecto del estatus que guardan los asuntos, y de cada uno de los avances en la ejecución de la estrategia. Consideramos que en todo caso, los conocimientos y aptitudes técnico-jurídicas, deben complementarse con gestiones y diplomacia ante las autoridades ministeriales, jurisdiccionales, legislativas y gubernamentales que pueden tener incidencia en la adecuada resolución del conflicto.